- April 6, 2026
- TodoStudents
- 2:00 pm
Tu primera semana de universidad no será lo que esperas (y está bien)
Déjame contarte algo que me pasó en mi primera semana de clases.
Llegué tempranísimo. Tenía mi horario memorizado, mis útiles organizados por color, mis cuadernos marcados con el nombre de cada curso. Todo coordinado, todo perfecto. Me senté en el salón, el profe empezó a hablar, y cuando fui a sacar mi cuaderno… nada. Sin mochila. La había dejado en casa. A las 7am, primer día, todo planeado al milímetro: sin mochila.
Y no es broma. Hay testigos.
Eso es exactamente lo que nadie te dice sobre la primera semana: puedes planear todo al detalle y aun así la vida tiene otros planes. Y está bien. Porque la primera semana no se trata de tenerlo todo resuelto; se trata de sobrevivir con dignidad y aprender en el camino.
¿Y cómo se sobrevive? Bueno, para eso estamos aquí.
Lo primero que vas a descubrir es que la primera semana académicamente no suele ser la más pesada, de hecho es todo lo contrario. Los profes presentan el sílabo, explican cómo te van a evaluar, cuantas evaluaciones tendrás en el ciclo, elección de delegados y todos están en modo “relajado”.
Pero emocionalmente es otro cuento completamente distinto; y ahí es donde la mayoría no lo ve venir. Vas a buscar tu salón y perderte al menos una vez, que es casi un rito de iniciación universal. Si estudias presencial, vas a caminar de pabellón en pabellón preguntándote si alguien más está tan perdido como tú. Spoiler alert: todos lo están. Si estudias virtual, vas a entrar a la reunión equivocada, silenciar el micrófono cuando querías hablar, o hablar cuando tenías que estar silenciado. Ambos escenarios son igualmente humillantes e igualmente normales.
Y más allá de los salones y las reuniones, hay toda una logística nueva que resolver. Ubicar la cafetería, los baños y las zonas de wifi se convierte en una misión de supervivencia que nadie te pone en el sílabo pero que es igual de importante. En algún momento también vas a escuchar a alguien mencionar un libro que “es imprescindible” y entrarás en pánico por dos minutos; hasta que te des cuenta de que no es para nada serio. Todo eso junto hace que llegues a casa el primer día agotado de una manera que no esperabas, no porque hayas hecho mucho, sino porque tu cerebro procesó un montón de información nueva en pocas horas. Eso cansa. Y es completamente normal.
Ahora bien, ya que hablamos de sobrevivir, hablemos de lo práctico. No necesitas llevar media casa en la mochila; con lo básico estás más que bien. Si estudias presencial, eso significa: cuaderno o laptop con su cargador, botella de agua porque caminarás más de lo que crees, tu DNI o carnet de estudiante, lapiceros y tu horario en el cel con las aulas bien anotadas. Si estudias virtual, el kit cambia un poco: laptop cargada, unos buenos audífonos para concentrarte, cuaderno para apuntes rápidos y, esto es crítico, un plan B para el wifi, porque justo cuando el profe está explicando algo importante, tu conexión va a decidir tomarse un descanso. Y ya que estamos en el tema de lo que no hay que olvidar: confirma que tienes la mochila antes de salir de casa. Solo digo.
Para los que van presencial, una cosa más: sin estrés con el outfit. No hay dress code universitario y nadie está tan pendiente de tu ropa como tú crees; todos están demasiado ocupados pensando en la suya. Lo que sí importa es que vayas cómodo, con zapatillas que aguanten el día y una casaca ligera porque el A/C de algunos salones es una broma de mal gusto. Lo único que te pedimos que no hagas es estrenar zapatos nuevos el primer día. Ese error duele, literal, y solo se comete una vez. Y si vas en micro o caminando un buen tramo, tómalo en cuenta también porque este país no perdona a los que llegan sudados y arrepentidos el primer día.
En cuanto a la gente nueva que vas a conocer, y vas a conocer, de una forma u otra, tampoco te pongas la presión de hacer mejores amigos el primer día. El que se sienta a tu lado puede convertirse en tu mejor amigo en cinco años, o puede ser alguien cuyo nombre nunca vas a aprender, y ambas opciones son completamente válidas. Lo que sí es seguro es que la universidad y los institutos te van a poner en el camino de personas que no hubieras conocido de otra manera. Eso, aunque al inicio se sienta raro y nuevo, es una de las mejores partes de esta etapa; y se va descubriendo con calma, no en la primera semana, así que tranqui.
Y el consejo más importante de todo, el que nadie te da porque suena muy simple: no te compares. Cada quien llega a esta etapa desde un lugar distinto, con herramientas distintas y a su propio ritmo, y el tuyo es único. Casi todos están improvisando igual que tú; solo que nadie lo dice en voz alta.
Así que date permiso de perderte en el pasillo, de entrar al salón equivocado, de equivocarte en las respuestas a las preguntas que el profe hace en las primeras clases, hasta de olvidarte la mochila en casa. La primera semana es rara, intensa y un poco caótica para todos, y justamente eso es lo que la hace inolvidable, así que no te pongas presión encima y deja que fluya.
Y una última cosa
En Todo Students estamos aquí para acompañarte en esta etapa; con descuentos reales y consejos útiles para que la vida universitaria sea un poco más llevadera y mucho más disfrutable.
Y siendo honestos: nosotros también estamos empezando. Somos una plataforma joven, construida con las ganas de hacer algo que realmente le sirva al estudiante peruano. No tenemos todo resuelto todavía; igual que tú en tu primera semana. Pero estamos poniendo todo de nuestra parte para que cada vez haya más descuentos, más marcas y más razones para que esta etapa se sienta menos pesada.
Porque estudiar ya es suficiente esfuerzo. El resto debería ser más fácil.
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